La aplicación de la Ley de Información No Financiera sobre empresas pequeñas y medianas conlleva una manera de trabajar muy específica. En este artículo se explica cómo se desarrolla en una empresa del sector del transporte, “Nadal Forwarding“, el modelo de rating ESG que ha desarrollado la Universidad de Barcelona con la colaboración de la consultora INVENES.

El artículo presenta resumidamente las variables ESG que se estudian en el modelo. Expone cómo se relacionan con los ODS y cómo se obtienen los datos desde la propia empresa. A partir de ahí, se presentan para su certificación y para la obtención de un rating evaluador de la posición de la entidad en relación al Medio Ambiente (E), en la implantación Social (S) ya la Gobernanza (G ).

La empresa Nadal Forwarding decidió evaluar su Responsabilidad Social utilizando el método de la ESG Rating promovido desde la Sección de Contabilidad de la Universidad de Barcelona. Para desarrollar todo el trabajo recibió la colaboración de la consultora INVENES.

El modelo ESG evalúa los compromisos con el Medio Ambiente, la Responsabilidad Social y la Gobernanza a partir de la evaluación de unas 30 variables que requieren el estudio de unos sesenta conceptos. La empresa no tiene que hacer nada diferente a lo que son sus actividades continuadas. La propia actividad diaria va generando suficiente información para que los consultores puedan ir seleccionando los documentos más relevantes para explicar el comportamiento de la entidad respecto a las variables.

No hay que generar nueva información, a partir de la que ya existe, los consultores extraían datos que completan las tablas donde se refleja el grado de implicación en cada uno de los conceptos y variables.

Una vez recopilada toda la información, es necesario estructurar un documento para que sea tratado por los expertos de la Universidad de Barcelona. A ellos les corresponde asignar el rating para cada empresa.

En el caso de Nadal Forwarding se fue trabajando en una primera fase para ver si dada su actividad, las 30 variables eran de aplicación o los había que no tenían sentido en su entorno. Se comprobó que había variables muy sensibles a las decisiones que se tomaban por parte de la dirección y otros que no presentaban más complicación que el mero trámite del cumplimiento normativo del entorno jurídico en el que se mueve la entidad.

Una vez examinada la información para la UB se recibe la calificación del rating y recomendaciones de mejora que se pueden proponer. Se inicia así un trabajo de retro-alimentación para mejorar, ejercicio a ejercicio, con los compromisos de los ODS.

Los ODS son unos objetivos pensados ​​para los Estados, no por las entidades empresariales. El modelo ESG permite una traducción muy directa de estos objetivos a la toma de decisiones. En la medida que los ODS se relacionan con las variables del modelo, la empresa puede ir definiendo cuál será su estrategia para ir cumpliendo los objetivos y así mantener y mejorar su rating ESG.