El OuiShare Festival ha evidenciado que la economía colaborativa es una tendencia que ha llegado para quedarse. Se trata de una oleada basada en la incorporación de la tecnología y empujada por un cambio cultural, que radica en la toma de conciencia “del poder que tengo como consumidor”
En el OuiShare Festival se encuentra de todo. Los organizadores dicen que ésta la virtud y riqueza del Festival: la participación de personas que se movilizan por una ideología (promueven un cambio social, económico, de poder, etc.) y de otras que encuentran en los planteamientos colaborativos, oportunidades para desarrollar modelos de negocio novedosos.
A primera vista, puede dar la impresión de que este terreno es el óptimo para visiones sociales y asociativas pero hay que estar atentos, pues se puede generar nuevas oligopolios que buscan la mayor rendibilidad para unos pocos.
Este planteamiento de economía colaborativa no es nuevo en Cataluña. Existe una tradición colaborativa (en forma de asociaciones, cooperaciones, fundaciones, consorcios, etc.), que comporta que –culturalmente- estemos preparados para asimilar la evolución propuesta.
Además la Economía Colaborativa, toma cuerpo gracias al cambio cultural que se está llevando a cabo entre la población. Venimos de la cultura del “soy lo que tengo” y de la apariencia: tener un determinado coche, una vivienda en propiedad, una segunda residencia…etc. Este planteamiento está cambiando para construir de una forma distinta, la propia identidad social: soy lo que como, lo que consumo, lo que hago y como lo hago.
Sentirse ciudadanos, antes que consumidores, está en alza. Se trata de un sentimiento que comporta un cambio ideológico. Los grandes referentes y poderes, no sufren una crisis de reputación sino de legitimidad. El consumidor se ha dado cuenta del poder que tiene y se ha convertido en un ciudadano más activo y/o crítico.
Un indicador de la fuerza de esta ola, es los recursos que las grandes empresas multinacionales están destinando: han empezado a mover ficha para no quedarse al margen. Deben estar alerta. Saben que de las transformaciones tecnológicas y culturales, surgen nuevas líneas de servicio (en el mejor de los casos) o incluso se generan modelos de negocio tan innovadores que –de la noche al día- se convierten en una competencia que los puede echar del mercado. Un buen consejo para estas multinacionales es que se inscriban en la próxima edición del OuiShare Festival 2017 para poder así participar, merecidamente, de su resaca.